No le ruegues

 

 

¿Qué hacer cuando un cliente te rechaza?

¿Qué hacer cuando un cliente te rechaza? Ya lo sé, es muy difícil cuando sientes que esta era tu oportunidad, tu idílica opción para resolver todos esos problemas que te aquejan con ansiedad en las mañanas, cuando sentías que tenías ya la seguridad de esa relación que para ti es tan importante, comercial o emocionalmente hablando. Lo sé es muy difícil mantener la dignidad en alto y no correr a coger el teléfono para suplicarle que vuelva a interesarte por ti, que vuelva a dedicarte su atención y a hacerte sentir importante.

Las telarañas de la depresión empiezan a atraparte, entonces te cuestionas insistentemente ¿Qué estuvo mal?, ¿En qué no fui suficiente?, ¿Será que tiene a alguien más llenando ese espacio que yo pretendía ocupar? y buscas que alguien te sople las respuestas por favor, es insufrible esa tortura a la autoestima que no te deja fluir con libertad, pero si yo solía estar muy bien, seguro de mi mismo, contento y motivado, ¿a dónde se fue toda esa inspiración? ¿Qué es este holocausto emocional que me consume? ¿Solo porque me dijeron que no?

Vitaminas de Amor Propio

Llegó el momento de buscar vitaminas de AMOR PROPIO, y déjame decirte que en estas circunstancias son sumamente difíciles de encontrar, suerte con tu búsqueda, necesitarás mucho más que intención y voluntad, necesitarás mucha convicción para sacarte de donde estas, ya sea por esa obsesión intensa de recuperarlo o por que realmente quieres usar esto que estas pasando para salir libre, victorioso y transformado en una mejor versión de ti.

No le ruegues, por tu bien, no le ruegues, lo que ofreces es muy bueno, tal vez no para él, pero si para alguien mas, esfuérzate primero en construir el valor real de tu producto y en entenderlo y en el inter no le ruegues. Si no crees merecer la valoración de ese alguien, ¿cómo supones que él crea que lo mereces? De verdad te entiendo, en el marketing y en el amor.

Las expectativas no ayudan

Llevas tanto tiempo persiguiendo a ese cliente, hiciste una efectiva investigación de mercados, planteaste en varias ocasiones una propuesta de valor efectiva y conveniente económicamente para las dos partes, es más, le pusiste más ganas y bajaste un poco tu precio para buscar por fin su aprobación. Te has ocupado de cultivar la relación, de hacerle ver que eres valioso y le convienes, has puesto tu mejor esfuerzo y aun así te dijo que no.  Entiendo perfecto que empieces a entrar en crisis, tu contabas ya con ese ingreso de dinero, tenías ya recursos destinados para ese cliente, soñabas todas las noches en lo bueno que sería su relación, y está de más decir, que ya sabías hasta en que gastarías esa utilidad, sí, la regaste, expectativas, esas de las que tanto hemos hablado y que aun no logramos eliminar del mapa, y déjame decirte que es una lucha constante de todos los días y de larguísimo plazo, somos seres humanos y nuestras emociones nos llevarán siempre a querer más, a esperar más, a ilusionarnos y hacernos el cuento de la casita feliz para futuros, próximos o no, siempre tendemos a hacernos esperanzas. Y está bien, la esperanza y la fe son las que nos mueven a final de cuentas, pero hay que cuidar muy bien el equilibrio apropiado de cuanto de esa esperanza y fe pongo en el otro y cuando pongo en mis propias expectativas, esas que sí dependen solo de mi cumplir.

Ahora ¿qué sigue?

Bueno, pues ahí está, ese cliente que esperabas con ansia, levantó el teléfono y te bateo, home run, directito a la desesperación y desolación de los cuentos no cumplidos, ¿Ahora qué sigue? ¿Busco la forma de llamar su atención nuevamente y me pongo de todas las maneras posibles a sus ordenes esperando que ahora sí acepte? Seguirse flagelando no aportará nada, si sientes que ya hiciste lo suficiente entre contribuir a la relación y el límite de la dignidad, detente ahora mismo. Cruzar ese límite te dejará peor, dale tiempo, date tiempo, necesitas tiempo, necesitan tiempo. Tal vez no está preparado para ti, tal vez está pasando temas propios que lo llevan a no considerarte en este momento, tal vez ya tiene contemplada una mejor opción. Cualquiera que sea la razón de su negativa hacia ti arroja el mismo resultado: llevarte a la desesperación, y contra la desesperación solo hay una medicina, la espera.

Enfócate en ti

Cuando un cliente te rechaza, relájate y reagrúpate, pon todas tus energías en fortalecerte y redescubrir las ventajas de eso que ofreces, antes de voltear a buscar a alguien más que te compre, debes darte el tiempo suficiente para repuntar tu brillo. Buscar en otro lado en estos momentos no es una buena opción, la energía baja y los estragos del fracaso te pueden llevar a malbaratarte y de eso no se trata. Vuelve a leer CERRADO POR REMODELACIÓN aquí https://sinmarketingnohayamor.com/cerrado-por-remodelacion/

Recobra fuerzas y vuelve a verte bien, a sentirte importante, analiza objetivamente esa tu oferta de valor y sábete merecedor de lo que tú quieras, solo entonces podrás proyectar lo que en realidad eres, y en ese momento podrás atraer nuevas oportunidades realmente convenientes, vale más un buen cliente con una prometedora relación a largo plazo que un placebo de solo un ratito o lo que conocemos como One Night Stand.

Verás que funciona, eso que te dediques hoy a ti, será lo que te lleve a encontrar al mercado ideal, y quién sabe, a lo mejor ese que ahora te está diciendo adiós regresa convencido de que sí quiere contigo. Recuerda que aquí el objetivo siempre será un Felices para Siempre que comienza por un Felices por HOY, solo por hoy.

Cuéntame ¿Qué hiciste para reagruparte y reproyectarte? mándame un tweet aquí http://www.twitter.com/stephiecardenas

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