Cerrado por remodelación

Del marketing para el AMOR

Es cierto, esto pretendía ser un lenguaje universal del glorioso amor explicando la estructurada ciencia del marketing, pero a veces, solo a veces, los negocios nos enseñan más del amor de lo que imaginamos y en el caso de los constantes fracasos no hay más opción que mantener el corazón cerrado por remodelación.

Insistir e insistir en el AMOR una y otra vez hasta caer en el fatal error de la obsesión, nos lleva a lugares inimaginados, es tanta nuestra necesidad por amar y ser amados que incluso dejamos del lado cosas primordiales y fundamentales, el colmo es cuando ya ni siquiera importa quién sea el ¨cliente¨, el nombre y apellido ya no importa, lo único que queremos es un ¨Mi amor¨.

Repetimos patrones que ya de plano son muy evidentes, los hombres buscan similitudes físicas a su deuda de amor pendiente y pasan de largo a la esencia de la víctima en cuestión, con que cumpla con el perfil físico adecuado es suficiente para seguir creyendo que retomarán la historia pasada donde se quedó y entonces así va a funcionar.

Las mujeres vamos por un perfil similar más en el plano psicológico (por no decir psicópata), al tener una falla interna forzadamente disimulada, recurrimos al mismo patrón que la causó pensando que solo uno igual puede reparar el daño.

Los daños se reparan

Se escucha patético, lo sé, pero es una realidad, los que pasan (pasamos) de una relación a otra sin darnos chance de remodelar el corazón, vivimos atrapados reabriendo una tienda que NO funciona, es así, no funciona, por más que tratemos de pintar un poquito las paredes, acomodar diferente los stands, meterle un poquito más de productos al aparador y hasta bajarnos de precio saturando de ofertas, no funciona.

La ceguera de taller nos ha hecho ya perder el foco, ofrecer una tiendita que está completamente fuera de lugar, no es congruente, no es coherente y por supuesto que ya no vende. Que drástico y que impactante, más cuando sabemos que se trata en realidad de nuestro corazoncito, eso que tanto me he cansado de repetirles debe ser valorado y altamente apreciado por nosotros mismos antes que nadie, pero atención, ese corazoncito necesita urgentemente reparación y no puede ser reparado mientras esté en funcionamiento.

La solución a tus problemas existenciales dependerá de ti y el tiempo que te dediques, asegúrate de buscar un buen arquitecto que te ayude con tu reconstrucción, un experto que conozca sobre reparaciones integrales, en los negocios seguro encontrarás muchas opciones, para el corazón toma esa decisión con cuidado, escucha recomendaciones, muchas!, aquí te va la mía: https://www.sandycarbajal.com.

¿Qué pasaría con tu clientela si decides reparar una fuga de gas mientras ellos están comiendo en tu restaurante? No solo les parecerá muy raro tu caso, saldrán corriendo esperando resguardarse rápidamente del peligro, claro, los que sean mentalmente sanos, habrá quien se quede a seguir consumiendo tu producto y tu gas tóxico, y así será, terminarás consumido tu y consumidos ellos.

Sin Liquidez

Pero ¿y las ventas?, ¿Cómo sobrevivo sin liquidez? . En estos momentos de tu negocio, la liquidez es lo que menos importa, hay que entender de entrada que ya no tienes utilidades, los gastos son más altos que las entradas, los pocos pesos de liquidez que puedan entrarte van a desaparecer de inmediato tratando de pagar los gastos excesivos en los que has incurrido al tener un establecimiento (corazón) disfuncional.

No le metas más dinero malo al bueno, no le pongas más sentimiento a las emociones por el drama, piénsalo, ¿Lo vale?, los pocos momentos de gloria ¿valen tanta pena?, las infrecuentes llamadas ¿valen las intensas horas de ansiedad esperando escuchar el teléfono sonar?, son muy pocos besos para un enamorado (citando al filósofo Juan Gabriel).

Cierra cuando aun estas a tiempo, a tiempo de poder recuperar tu solidez emocional y no endeudarte más con recuerdos que después tendrás que olvidar, cierra cuando te des cuenta de que eso no está bien, que te consume mucho más de lo que te aporta y no me refiero al cliente en turno, a ese lo sacas de la tienda y ya… me refiero al todo. Cambiar a un cliente por otro nada más va a empeorar las cosas, date cuenta, el que entre a consumir a un mal establecimiento, sin productos oportunos, con malos precios, mal servicio y mala atención solo por el letrero bonito de la entrada, algún problema mental también tiene.

Por tu bien y el de tu próximo huésped, te invito a colgarte un letrero como el de esta imagen, ciérrale tantito, dedícale horas hombre al interior, al fundamento, a la raíz, asegúrate de haber solucionado los issues antes de volver a salir al mercado y abre entonces tu tienda con plena seguridad de lo que vendes.

Sigue leyendo mi Blog, a lo mejor ya estas en otra etapa del marketing y del amor y encuentras que te suena más otro tema http://www.sinmarketingnohayamor.com/blog